Impacto del estrés térmico en la producción y calidad de la leche ovina
El aumento de las temperaturas globales ha convertido el estrés por calor en una preocupación creciente para la industria láctea ovina. Estudios recientes, como el publicado en 2025 en el Journal of Dairy Science, han puesto de manifiesto cómo las altas temperaturas influyen negativamente tanto en la producción como en la calidad de la leche ovina.
Efectos sobre la producción de leche
El estrés térmico provoca una reducción en la ingesta de alimento por parte de las ovejas, con la consecuente disminución en la producción de leche. En condiciones de calor extremo, se ha observado una reducción significativa de la producción diaria de leche, atribuible a la menor ingestión de materia seca y al mayor gasto energético destinado a la termorregulación.
Alteraciones en la composición de la leche
Además de la cantidad, el estrés por calor también afecta a la composición de la leche. Se registra una disminución en el contenido de grasas y proteínas, elementos fundamentales para la calidad de la leche y la producción de quesos. Estas alteraciones se deben a cambios en el metabolismo de los animales y a la menor disponibilidad de nutrientes necesarios para la síntesis de estos componentes.
Implicaciones para la transformación quesera
Las variaciones en la composición de la leche influyen directamente en el rendimiento y la calidad de los productos lácteos. Una menor concentración de grasas y proteínas puede comprometer la coagulación de la leche y la consistencia del queso, lo que hace necesario adaptar los procesos de transformación para mantener los estándares de calidad.
Estrategias de mitigación
Para contrarrestar los efectos del estrés por calor, es fundamental adoptar estrategias de manejo adecuadas. Entre ellas se incluyen la implementación de sistemas de enfriamiento en los establos, la modificación de los regímenes alimentarios para garantizar un aporte adecuado de nutrientes y la adaptación de los programas de cría para reducir la exposición de los animales a las altas temperaturas.
Perspectivas futuras
La creciente frecuencia de fenómenos climáticos extremos exige un enfoque proactivo en la gestión del estrés térmico en la ganadería ovina. La investigación continúa explorando soluciones innovadoras, como el uso de suplementos alimenticios específicos y la selección genética para la resistencia al calor, con el fin de garantizar la sostenibilidad y la productividad de la industria láctea ovina en un contexto de cambio climático.




